Eran las doce y media del mediodía de un viernes, aunque hacía semanas enteras que todos los días parecían domingos; esa sensación aumentaba a medida que iba pasando el tiempo y el frío comenzaba a aparecer. Las calles estaban desiertas. Excepto los que trabajaban en los pocos rubros que permanecían en sus funciones normales, los... Leer más →

En medio de esta cuarentena me encuentro, como si mi destino fuera un títere estúpido manejado por algún ventrilocuo con intereses opuestas a las mías, que mi computadora de siempre está rota. La prendo: todo parece andar bien al principio, la interfaz parece normal, todas mis cosas están en su lugar. Solamente cuando se apaga... Leer más →

Que suerte que tengo una lavandería a una cuadra porque mi torpeza me condena a tirar copas de vino en esa alfombra blanca e inmaculada que jamás combinará con el desorden de mi personalidad. O que puedo ir cuando quiera a ese comercio de marcos de cuadros a exactamente 200 metros, cuando la misma torpeza... Leer más →

Lisa:Pero también puede que este viaje sea una excusa para escaparme de mis tristezas. Aunque me persiguen. La tristeza es una nube negra que no invité y que me sigue como un perro vagabundo al que alimenté alguna vez, hace tiempo. No me pregunta. No le interesa. Es una mosca molesta de esas que ni... Leer más →

Ragnar entra anunciándose en la plaza como siempre. Grita como un perro demente y a mí me da verguenza porque todos nos miran como si yo le estuviera haciendo algo. Lo único que hago es llevarlo al canil enorme de siempre para que socialice con otros perros y gaste energía. Me siento en uno de... Leer más →

A veces me acecha una oscuridad terrorífica. Casi puedo sentir sus brazos envolviéndome en mitad de la noche mientras me deja inmóvil, intento gritar con todas mis fuerzas, pero la voz se atasca en mi garganta como un niño encaprichado. Después te veo. Y pienso que ojalá pudiera estirar una mano y tocar tu cara,... Leer más →

Si pudiera dividir el mundo entre el mal y el bien y ahorrarte todas las tristezas, la maldad de este mundo horrible te tomaría de la mano y caminaríamos por el sendero de los amigos; el amor; la música, la poesía. Si pudiera viviría en una escena constante en la que me decís, con sonrisas,... Leer más →

La totalidad de tu cuerpo me enseñó, de un tiempo a esta parte, algunas cosas: empezando por tu pelo, cuando me sorprendieron aquellas noches solitarias y no pude despeinarlo siguiendo por tus ojos, que me miraron desnuda como si mi cuerpo fuera una obra de arte convirtiendo todos lo que siempre odié en algo más... Leer más →

El veinticinco de diciembre del 2000 yo por fin supe la verdad sobre ese famoso personaje llamado Papa Noel. Estábamos con mi familia en algún lugar muy caluroso de Córdoba, habíamos ido ese verano a pasar las fiestas. La noche estaba caliente, papá había hecho un asado y tomaba vino al lado de la carne... Leer más →

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